Hace rato que tenía ganas de tener un banco en el porche de casa, porque si bien es un espacio de transición también es un buen lugar para poder apreciar el jardín delantero y además sumarle un atractivo visual a la entrada.
Cuando encontré el pallet en la calle supe que ese sería mi futuro banco.
Gracias a la mano de mi papá logré mi cometido. Yo lo diseñé y él lo ejecutó. Y así de hermoso quedó! Sí, porque me encanta.
Lo pinté de color verde y rosa antiguos, una combinación que me parece encantadora..
En el proceso..
En la cocina, antes de llevarlo a su lugar definitivo, me gustó y le tomé una foto
Y final feliz para el cuento del pallet abandonado..
Buen fin de semana para todos, gracias por visitarme!






















































